Ciudadanía Italiana como la peli: «El bueno, el malo y el feo».

¡Hola! Hoy te vengo a contar que finalmente ¡Soy ciudadana Italiana!

¡Me costó tanto! ¡Sangre sudor y lágrimas, literal! Recién ahora,  ya a más de un mes que me fui de Italia, es que empiezo a tomar distancia y caigo en lo positivo que resultó todo. Pero recién ahora lo estoy viendo.

Cuando estaba a punto de viajar, mi mamá y mi gran amiga Pau, las dos por separado me preguntaron: y vos, realmente… ¿pará qué querés la ciudadanía?

Era una pregunta fácil pero difícil. Hacía 3 años que lo planeaba, pero no era mi objetivo final. La quería como un guiño, porque me hacía sentir ciudadana del mundo: podría vivir tranquila en Brasil, en Argentina y en todo el espacio Schengen y también ir a Estados Unidos sin visa. Yo no quería ser ciudadana, sino vivir viajando.

-¿Y por qué no viajás y listo? Me preguntaron más de una vez. Y te confieso: no sabés cuántas veces lo pensé en esos 11 meses, cuando todo salía mal! ¿por qué no habré empezado a viajar y listo? Pero no lo hice. Me “encapriché”, pensé.

La verdad hacer la ciudadanía constituyó algo verdaderamente traumático en mi vida, y como no quiero dejar solo esa sensación en este post, se me ocurrió escribirlo según el título de la película: “The good, the bad and the ugly”

Pero yo lo voy a contar al revés. Voy a empezar por “lo feo”, porque para mí hacer el trámite fue algo realmente “feo” jaja. Y te contaré cómo fue y cuánto duró, porque sé que tal vez estés justo buscando esa info. Luego pasaré a relatar las cosas malas, así me lo saco de encima, para terminar como en las películas, contándote «el final feliz», o sea todo lo positivo que me dejó la ciudadanía.

Ciudadanía Italiana: The Ugly. (¡Lo feo!)

Te voy a empezar contando cómo y cuánto demoró cada trámite. Si no estás por hacer la ciudadanía ni buscando información de este tipo, ¡podés ir directamente a los otros títulos!

Aclaración: al trámite lo hice en Campobasso. Mi carpeta al parecer no tenía ningún problema (porque no me observaron nada) y demoró once meses. Mi AVO era mi bisabuelo y toda la familia era de Rosario menos yo que soy brasilera. Mis PEC debían mandarse a Belo Horizonte y a Rosario.

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La ciudadanía en Campobasso, ¡se presenta acá!

8/06/2021 – Viajé a Italia- Llegué el 10/06, había que hacer un viaje interminable de dos días, porque en ese momento no se podía viajar a Italia por turismo. Tuve que hacer un curso de italiano de dos semanas y entrar por Croacia.

15/06/2021 – Hice el Códice Fiscale en Rímini, adonde estaba haciendo el curso.

19/06/2021 – Conseguí hacer la Declaración de Presencia en un pueblo llamado Fano. Parece esta era una de las “trabas” de Italia en la pandemia, no sé si seguirá siendo así. Ni en Rímini ni en Campobasso se conseguían hacer y si no la hacías se complicaba todo.

26/06/2021 – Llego a Campobasso. El señor de la inmobiliaria me busca en la terminal de ómnibus y me lleva directamente a a firmar el contrato de alquiler con el que haré la residencia.

30/06/2021 – Está ya registrado el contrato para la residencia.

1/07/2021Constituimos residencia (yo estaba con dos chicos más de Rosario, que viajamos con la misma Fundación). Dejamos la carpeta sobre un escritorio ¡y listo! (¡miedoooo!)

05/07/2021– Llegan las cartas informando que ya estaba la residencia abierta.

13/07/2021 – ¡Pasa el vigile!

16/07/2021 – Hacemos las azzeverazione y PRESENTAMOS CARPETA.

A Partir de ahí… TUTUTUTUUUUU TUUUUUU TUUUUU TUUUUU TUUUUU TUUUUU TUUUUU….. En el medio me hice la tessera sanitaria y TUUUU TUUUU TUUUUU TUUUU… También me salió el rédito de emergencia por 4 meses… y nuevamente TUUUU TUUUU TUUUUU…

15/09/2021  – Hago el Permesso de Soggiorno y me dan turno para el 02/05/2022… así… como escuchás.

Ilusa de mí, cuatro veces pedí el turno para la carta de identidad: para el 12/11, para el 05/01, para el 1/04 y para el 11/04.

13/01/2022 – (¡6 MESES DESPUÉS!) Me llega la carta que mandaron las PEC  a los consulados. Me entero que Belo Horizonte respondió el 17/01 y Rosario responderá el 16/02.

31/03/2022. ¡Me entero que soy ciudadana! El 16/02 responde Rosario, el 19/03 recién confeccionan la carta y me llega el 31/03. ¡Impresentables!

06/04/2022 – Me presento en la comuna. Me dicen que vaya el 11/04 a firmar, que me hago la carta de identidad el mismo día.

11/04/2022 – A las 10 firmo la transcripción del acta, a las 11 hago el trámite de la Carta de Identidad. Me dan la copia del acta plurilingüe también.

15/04/2022Me llega la Carta de Identidad (el plástico) por correo.

19/04/2022Trámite del pasaporte.

10/05/2022 Retiro de pasaporte.

¡Fin! 

Ciudadanía Italiana: ¡The bad!

Ahora te voy a contar por qué considero el trámite tan traumático, más allá del tiempo transcurrido. Y esto es solo mi experiencia, acá ya no es un post de consejos ni de decirte que te va a ir mal si vos lo hacés. Solo lo escribo porque es parte de algo que viví viajando, que viví viajando sola, y si no te cuento mis sensaciones viajeras me va a quedar un sabor amargo, como si estuviera faltando a la verdad.

Pero esto no significa que a vos te tenga que pasar nada de lo que me pasó a mí, de hecho siguen habiendo comunas donde el trámite sale rápido ¡y nadie sufre tanto!

Bueno, pasemos a los hechos.

El trámite en sí.

Como lo leíste antes, fue larguísimo y la gente a cargo del mismo “cajoneó” mi carpeta por seis meses, porque sí. ¡Seis meses solamente en revisar mi carpeta y mandar las PEC a los consulados! Una locura.

Primero nos decían que era la época de las vacaciones, que era ferragosto, que recién volvían de ferragosto, que habían muchas personas antes que nosotros. Yo a los dos meses de espera ya sabía que todo eso no era cierto, pero nada se podía hacer.  

Encima los funcionarios no son atentos ni predispuestos ¡y no se te ocurra ir a molestarlos! De todas maneras, llegamos a ser tantos los argentinos en Campobasso (se decía que éramos unos 200) que al final todos fuimos alguna vez. Yo fui una sola, y me sacó volando, mientras se cruzaba a tomar un café.

¿Y qué decir de mi gestor?

O sea, a la persona a quien pagué para que me ayude con los trámites… Aclaro que a partir de que presenté la carpeta no hice más uso de sus servicios, seguí por mi cuenta.

Creo que porque soy abogada y tengo herramientas para defenderme, es que nos llevamos tan mal. Desde el primer día se encargó de ensuciarme, de decirle a todo el mundo cosas feas de mí. ¡Me hice famosa en Campobasso! Yo era “la famosa Suely”.

Es un tipo que se sienta en la mesa y te dice… “yo no soy quien para hablar mal de nadie… perooooo….” Y ahí empieza. A la gente le dijo de mí que era una miserable (con el dinero), que mi carpeta estaba mal hecha, que yo era quilombera, patotera, que yo había ido a discutir a la comuna. Diez meses después de haber llegado, gente a la que nunca había visto ¡sabía de mi existencia!

Obvio que yo también dije todo lo que pensaba, pero siempre fueron cosas concretas e intentando que gente que pensaba ir a Campobasso no tomara tan mala decisión. Con el tiempo me di cuenta que no iba a salvar a nadie y que la gente, a pesar de lo que yo decía, viajaba igual. Así que me llamé al silencio, y decidí que las cosas decantarían solas. Y así sucedió.

Emigrar.

El ambiente de la ciudadanía no me gustó. Esto es totalmente personal y la verdad me la juego a que muchos me critiquen así que lo repito… ¡Fue mi sensación! Para mí, cuando viajamos por tema ciudadanía, estamos todos muy estresados, y es fácil que salga la miseria humana. Mucha gente no te ayuda porque piensa que guardarse un dato los va a dejar en mejor posición que a vos. Otros te dicen que no vayas a su comuna para que no la satures. Y un largo etc… Además, muchos de los que emigran dejaron todo atrás por este sueño y se están jugando prácticamente la vida entera, así que es más que entendible que sea difícil todo. Pero a mí me costó muchísimo verlo así, mientras estaba allá.

La espera interminable.

¡La impotencia que sentí! Si leíste este post, el Molise es la región de Italia “que no existe”. En Campobasso no hay trabajo, el invierno es durísimo, caen metros de nieve, no hay gente joven… ¡Fue una tortura! ¡Todavía tengo sueños con Campobasso!

Los meses pasaban, empezó a oscurecer una hora antes, empezó a llover todos los días, ¡yo no había previsto que llegaría el invierno! Luego llegaron 300 euros de gas, las peleas con los compis para pagarlos, la falta de trabajo, sentir que se van los ahorros de toda la vida… Me la pasaba en la cama tapada con una frazada que me había regalado la cruz roja, mirando netflix. Caí al borde de la depresión.

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Campobasso en noviembre (previo a la nieve).

Ciudadanía Italiana: ¡The good!

Pero no todo es negativo! ¡Se viene el final feliz!

Un sueño va tomando forma…

A pesar de que muchas cosas me costaron un montonazo, en este viaje iría tomando forma mi gran meta: vivir viajando, viajando en verano. Siempre lo dije: sé el qué, no sé el cómo. El estar en ese lugar de incomodidad constante me obligó a poner en dudas todo mi sistema de creencias, obligarme a tener que hacer muchas cosas que no me hubiera animado viviendo en mi zona de confort (odio ese término, pero bueno, aplica, ¡sepa entender!).

Inventando cosas para no morir de aburrimiento.

Cuando llegué a Campobasso me encontraba sin nada qué hacer en todo el día, sin trabajar, en Italia, sin mi familia, sin mis amigos… Tuve que ser creativa, y desarrollar una actividad para no morir de aburrimiento. Y esa actividad fue CAMINAR. ¡Así de simple! Y Campobasso es pequeña, pero me las arreglaba para conocer siempre algo más, cuando conocí toda la ciudad fui a los pueblos aledaños, cuando hice amigos caminé con amigos, y cuando estaba sola, caminaba sola. Caminé con sol, con lluvia, con frío y con mucho calor. Siempre fui de caminar, pero ahora llegué a sentirme un poco Forrest Geump. ¡Llegué a hacer más de mil kilómetros!

Le amiche.

Al final de tanto destrato y como no podía ser de otra manera, terminé haciendo muy buenas amigas, de esas que conservo y sé qué voy a conservar a lo largo de mi vida. Aprendí a convivir con la frase: “¿es tu hija?”, pero también a que ellas me dijeran: “despreocúpate, ¡no se nota la diferencia!”. ¡Las amo fuerte!

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Las "caminateras", mis amigas de Campobasso.

La Bella Italia.

Italia no nos trató mal. Por empezar, Campobasso es mucho más barato que muchas otras regiones de Italia, y ni hablar que España. Al poco tiempo que había llegado, podía recibir la vacuna si quería (yo ya la tenía, pero mis compis y amigos la recibieron) y nos dieron la salud pública. Como todavía estaba muy al rojo vivo la pandemia, nos dieron un subsidio, un rédito de emergencia. También la Cruz Roja y Cáritas nos ofrecían comidas y muchas veces ropa y abrigo. La ropa que me dieron, toda impecable, algunas de diseño incluso. La vez que me dieron la manta bordada, confieso que se me cayó una lágrima. –Está hecha a mano, ¡con mucho amor! Me dijeron. Yo trabajé toda mi vida recibiendo donaciones de gente que también teje, ¡y dona mantas iguales! Esta vez me tocó recibir a mí. El universo devuelve, pensé.

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Cuando arrancaba el frío, Cáritas ¡me vistió!

Todo lo que tuve que aprender, aunque sea a los golpes, me trajo a un lugar mucho mejor.

Al final, ¡Me quedo con lo good!

Hoy que ya soy ciudadana entiendo que había un plan mejor. No era simplemente empezar a viajar. La ciudadanía realmente abre puertas. No era una cosa menor.

Además, cuando hablo con gente extranjera y le digo que me tardó 11 meses, casi todos quedan boquiabiertos: ¿tan poco? Dicen. Hay quienes llegan sin papeles y tardan años en recibirla. Una chica griega que vive en Italia hace años dice que aún no se la dan. Es comunitaria y no la necesita, pero vive, trabaja, está de novia con un italiano, y no accede a la ciudadanía. Uno se queja porque sabe que la ciudadanía iure sanguinis debería demorar 3 meses como máximo, si no fuera por los funcionarios y por mil cosas más. Pero la realidad es que once meses no es tanto, y recién ahora lo estoy entendiendo.

Y como dice la canción “Tarda en llegar ¡y al final hay recompensa!”

El 11/05/2022 me tomé un avión a Málaga, y aquí estoy, en una nueva etapa, instalada, viviendo con estudiantes universitarios y buscando trabajo. Comenzando nuevos desafíos y poniéndome nuevas metas. Enfrentándome a mi misma todos los días, obligándome a avanzar, a hacer cosas que no me animo, otras que no sé, conociendo gente, haciendo amigos.

Los once meses fueron duros, pero hoy puedo decir que fueron una escuela.

Si hoy tuviera que dar un consejo, este no es un consejo inteligente o sabio, o lo que te van a decir en los blogs, pero es solo algo que estoy sintiendo: yo iría a un lugar bello, donde me sienta en paz, en armonía. Italia es bellísima, tiene paisajes espectaculares, no vale la pena ir a un lugar que no te guste solo porque alguien dijo que salía rápido. Al final esperé once meses en un lugar que me sugirieron y también salía lento. Andá a la Puglia, andá a Sicilia, quedate algunos días, investigá, hablá con la gente de las comunas, mandá mails… al final vas a gastar lo mismo pero de paso viajás un poquito. O andá a un lugar que haya trabajo. Y si te das maña para hacer las cosas solo, mucho mejor, no pagues un gestor. Así de última la culpa la tendrás vos y no un tercero.

Bueno, esos consejos no son los que te daría un gestor, pero es como me siento hoy.

Si necesitás ayuda, si querés saber algo, si alguna info te quedó suelta… estoy a un click de distancia!

Nos vemos en una semana ¡Abrazo viajero!

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    8 comentarios en «Ciudadanía Italiana como la peli: «El bueno, el malo y el feo».»

    1. felicitaciones suely tanto esfuerzo tuvo recompensa y las trabas que aparecen nos hacen mas fuerte. me alegra el final feliz de este proceso y ahora ….. ansiosa por los post siguientes abrazo y gracias siempre por tu guia

      1. ¡Que lindas palabras Estefi! Muchas gracias a vos ¡porque siempre me estás incentivando! ¡Ojalá que la tuya llegue rápido! Abrazo gigante…

      2. Felicidades y como dicen por ahí… Lo que cuesta vale. A mi edad (48) vivo y tomo las cosas como un aprendizaje, a veces el universo nos hace parar y pensar el por qué? Y para qué? De todo, lo importante es no dejar de soñar. Te agradezco infinitamente que compartas tu experiencia, yo, como te dije, a mis 48 estoy por embarcarme en esta aventura… Deséame suerte, la necesito!!!! Saludos ,y de nuevo, felicidades!!!

      3. ¡Hola María Cristina! ¡Yo me embarqué con 44! No hay edades para ir por tus sueños, ojalá salga todo de 10 y como dijiste, ¡lo que cuesta vale! De lo bueno y de lo malo se aprende, y esta es una experiencia única. ¡te deseo toda la suerte del mundo! ¡Abrazo viajero!

    2. Una verdadera montaña (italiana?) de emociones! Que importante tener un testimonio con todo lo que implica dejar todo y apostar a algo nuevo. Bien real! Que rabia ver qué en todos lados tenemos a los mismos entorpecedores de planes por deporte! Chocha de leerte mirando para adelante ya con pasaporte en mano! Al infinito y más allá!

      1. ¡Gracias Adri! La verdad que fue una montaña de emociones, y lo lindo es que trajo sus frutos. Costaba verlo mientras estaba allá, y hoy se van abriendo las puertas, finalmente! Siii, nos vemos por el infinito, con música irlandesa por ahí jajaja. Abrazote!!!

    3. Cuánto sacrificio Suely pero lo importante es que no te rendiste y lo lograste . Te super admiro . Yo quisiera sacar la ciudadania Italiana pero le tengo terror a este trámite.
      Mi madre era Italiana de Cadtelbellino provincia de Ancona . Besos , te felicito y admiro ❤️❤️

      1. Susyyy!! Vos y todo el Vuelvo fueron testigos de la gestación de este sueño. Ya en esos momentos estaba planeándolo, ¡mirá si me llevó tiempo! Al trámite lo podés hacer desde Rosario, aunque Ancona es hermosa, no estaría tan mal irse jaja.
        Lo que necesites saber, te puedo dar una mano, podés empezar a armar todo despacito ¡y que salga cuando salga! Pasito a pasito se llega a Roma!
        Te mando un beso grande!

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