Ver el vaso siempre lleno: ¡hablemos de practicar la gratitud!

¡Hola! Este post quiero hablarte de la GRATITUD. Algo tan simple y tan complejo. Tan fácil de decirlo pero tan difícil de practicar. Sería el medio vaso lleno, pienso yo. O el vaso completamente lleno. Todos sabemos que debemos ser agradecidos, pero la realidad es que en el día a día siempre nos enfocamos en aquello que nos sale mal o en un futuro que nunca llega (¡y no llega porque siempre es futuro!), pero nos olvidamos de agradecer por lo que sí tenemos.

practicar-la-gratitud

Cuando estamos haciendo un viaje largo a veces no sale todo como lo esperábamos, y si estás haciendo un viaje que además implica emigrar, ¡mucho menos! En mi caso, estoy esperando que me salga la ciudadanía y los días pasan, mis pensamientos se salen de control, y me termino ahogando en un vaso de agua (medio vacío, ¡obvio!). Por eso decidí cambiar la actitud, ¡y en seguida cambié yo! Entonces me dieron ganas de compartir este consejo con vos.

Occidentales como somos, por mucho que leamos sobre el agradecimiento, busquemos posts y escuchemos sobre los hermosos resultados que se obtienen cuando se practica, la realidad es que cuesta, ¡y mucho! Pero no por eso debemos perder las esperanzas, sino intentarlo con más ganas, porque al enfocarnos en lo positivo los resultados realmente son beneficiosos para nuestra salud y para nuestra vida en general.

Así que este post me lo escribo un poco para mí misma, y otro poco para incentivarte a vos a que, por más que te cueste, ¡practiques siempre la gratitud!

Acción y efecto de agradecer.

Si buscamos en la RAE el significado de agradecimiento, solo dice eso: “acción y efecto de agradecer”. Uno pensaría ¡que pacata la RAE! Pero al final practicar la gratitud es simplemente decir GRACIAS. ¡Es tan fácil! Y está probado que si lo hacemos día a día mejorará nuestra salud y nuestro estado de bienestar, además que nos pondrá en modo abundancia, atrayendo lo bueno y alejándonos de lo malo.

Tenemos que practicarla todos los días. Es necesario hacerlo. Si hoy pienso, uf, estoy cansada, lo hago mañana… Mañana se convierte en pasado y pasado en nunca más. Lo ideal es que al levantarte te tomes unos 10 o 15 minutos para meditar y finalices esas meditaciones con agradecimientos. También la podemos practicar al final del día y pensar, o escribir sobre las cosas que tenemos para agradecer de la jornada que está concluyendo.

Ser agradecido te permite vivir en el presente.

Vivir el presente es algo muy importante y a lo que le damos poca importancia. Nos hace vivir más conscientes y por supuesto, más felices. Vivir el aquí y el ahora. No preocuparnos por el futuro ni extrañar el pasado. Y en todo ese proceso, ¡agradecer, siempre!

Practicar el agradecimiento nos protege contra la depresión, el estrés  y la ansiedad. Los ejercicios de gratitud aumentan la visión positiva de la vida, lo que redundará en grandes cantidades de felicidad.

practicando-la-gratitud-con-abrazos
Abrazar es una forma de agradecer.

Algunos tips para practicar la gratitud:

Además de simplemente decir gracias en una meditación o de escribirlo en un papel o en el block de notas, podemos hacer algunas de estas cosas:

  • Implementar el agradecimiento al recibir cada comida. Tal vez para vos sea algo obvio, pero no todo el mundo tiene un plato de comida sobre la mesa cuatro veces por día.
  • Agradecé a tu familia, a tus amigos, a tu pareja, a tus seres queridos. No importa por qué. Cuanto más sin sentido parezca el agradecimiento, más efecto tendrá. Haceles una carta, mandales un mensaje y agradeceles por estar en tu vida, por los momentos compartidos o por lo que se te ocurra.
  • Dejar pegatinas en la heladera o en algún lugar visible de la casa con alguna frase de gratitud hacia vos o hacia quienes viven con vos.
  • Escribile a alguien a que no veas hace mucho y también agradecele por el motivo que sea. A ese tío que te hacía jugar de chico, a ese amigo que se fue a vivir afuera, a la última persona que conociste viajando. Lo vas a sorprender, y probablemente recibas un montón de energía positiva de vuelta.
  • Si tenés algún problema de salud, agradecé porque el resto de tu cuerpo está sano. Por ejemplo, yo tengo un bruxismo que me acompaña desde la mitad de mi vida, pero agradezco porque aunque casi todo mi cuerpo me hace “crack”, la verdad puedo sentir que gozo de buena salud. Y agradezco todos los días por ya no sentir dolores, como sentía años atrás.
  • Escribir diariamente 3 o 5 cosas por las que hoy estás agradecido. Así, entrenamos al cerebro a ver las cosas positivamente y esto va a redundar en un cambio total de actitud.
  • Vinculado al anterior, podés anotar esas 5 o 10 cosas en papelitos o pegatinas y pegarlas en tu pared , hasta que llenes la pared. También leí sobre el “jarro de la gratitud”: poner las pegatinas dentro de un frasco que esté a la vista, e ir llenándolo de tus agradecimientos. Me encantó.
  • Yo practico esta mini meditación: pongo música relajante. Cierro los ojos e inspiro. Cuando espiro digo mentalmente “gracias”. Lo hago durante 5 a 10 minutos, depende el día.
  • Por último, uno que leí hace poco: ser agradecida con el dinero. Con el dinero que recibo es una obviedad, pero también deberíamos hacerlo cuando lo gastamos. Cada vez que compremos o paguemos algo, demos las gracias por ese dinero que llegó y por eso que compré o pagué. Como el agradecimiento genera abundancia, eso sería lo que estamos generando, abundancia monetaria.
gratitud-genera-gratitud
¡Y la gratitud genera gratitud!

Ahora me toca a mí practicar la gratitud.

Si bien me siento agradecida por todo lo que tengo, por todo lo que estoy viviendo y por estar en el lugar donde estoy, muchas veces no puedo evitar que las quejas se apoderen de mí. Es muy difícil que el árbol no te tape el bosque y uno con sus rutinas cotidianas pierde el eje. Pero esta semana fue muy intensa, hubo muchos movimientos en mi interior, y entonces quise hacer este post ¡PARA AGRADECER! Así que ahí va:

A mi familia y a mis amigos

Esta semana me tocó hacer una mudanza a distancia. Gracias a mis amigas y a mi familia pude hacer todo en dos jornadas de 4 horas. Siento que fueron mis duendes, me imaginaba alguna película de navidad donde de noche iban de un lado para el otro y a la mañana siguiente ¡estaba todo reluciente! ¡Siento una gratitud infinita hacia ellos!  Pau, Romi, Celi, Cori, Mamá, Papá y mis hermanos. Va también un gracias especial a mi prima Valeria y a mi sobrino Nacho que me acompañaron estos meses y también me ayudaron en el proceso de la mudanza.

A Sofie, a Migue y a Adri por ser mi sostén acá en Europa. Con videollamadas, mensajitos y hasta visitas me dan grandes consejos y palmaditas cuando me pongo triste.

A todos uds… ¡Gracias, Gracias!

A la ciudad de Campobasso.

He sido desagradecida con la ciudad que me acogió de brazos abiertos. Tengo que pedirle  disculpas, me pasé estos meses viendo el medio vaso vacío y no fui consciente de todo lo que me trajo.

  • ¡Por primera vez en la vida vivo en un lugar montañoso!
  • En mi día a día vivo rodeada de naturaleza.
  • Aprendí a encontrar formas de no aburrirme y tuve que inventar nuevas maneras de pasar el tiempo libre.
  • Encontré una pequeña familia de argentinos con quien pasar los días. Debo agradecer principalmente a mis roomies Esteban y Martín (¡que me aguantan!) y a mis amigas Lari y Ane que me acompañan en las caminatas (¡y que también me aguantan!). ¡Gracias… totales!

A la caridad.

Hace 25 años que trabajo en la caridad. ¡Pero ahora la estoy recibiendo! Todo vuelve, dicen. Desde que llegué a Campobasso recibo alimentos no perecederos, fideos, arroz, atún, tostadas, quesos y ¡hasta jamón crudo! Pero la historia no queda ahí, también nos han dado (para esperar el invierno) ropa, y hasta ¡una frazada tejida a mano! Con todo esto puedo esperar mi ciudadanía sin gastar demasiado mis ahorros. ¿Cómo no agradecer?  ¡Gracias!

A vos.

¡Gracias! Gracias por estar del otro lado, leyéndome. Muchas veces quise dejar el blog, y acá sigo, porque siempre hay alguien de ese lado incentivándome. A vos te debo el esfuerzo de intentar seguir cada día , ¡por más que me cueste!

gracias-por-todo

Antes de irme, un videíto que habla del agradecimiento.

La letra de esta canción es otra cosa en la que pienso cuando quiero agradecer: «Solo puedo levantar las manos al cielo, agradecer y ser fiel al destino que Dios me dio. Si no tengo todo lo que preciso, con lo que tengo vivo, tranquilita allá voy yo. Si la cosa no sale como yo quiero, tampoco me desespero, el asunto es ¡dejarlo pasar!»

¡Espero que te guste! Diogo Nogueira y Beth Carvalho son dos astros de la música brasilera. 

¿Y vos? ¿A qué le querés agradecer?

Podés empezar por acá, ¡agradeciendo en los comentarios! Y seguir practicándolo con las pegatinas, los papelitos, las meditaciones y todos los tips que te dejé arriba. 

¡Nos vemos en una semana! ¡Abrazo viajero!

Si te gustó este post, o si te encanta el blog en general, ¡Suscribite acá abajo!

    Seguime en las redes:

    6 comentarios en «Ver el vaso siempre lleno: ¡hablemos de practicar la gratitud!»

    1. Me parece muy bien agradecer y sentir que uno tiene mucho más que otros, que pasan hambre, están en guerra, o no tienen la libertad de elegir que prefieren para su vida.
      Yo agradezco todas las noches y de día también, cuando veo que hay gente que recoge basura, o no puede pagar atención médica, etc etc.
      Bien Su ‼️ todo lo que te hace sentir mejor, hay que hacerlo.
      Abrazo enorme

      1. ¡Que lindo saber que también lo practicás, Lili! La verdad que cuando uno se pone en modo gratitud la vida cambia un montón. ¡Gracias por compartir tu mirada! ¡Abrazo grande!

      1. ¡Gracias por ser mi duende en esos días! Inolvidable este momento! ¡Te quiero mucho! ¡GRACIAS!

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

    Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.